Informes preliminares elaborados por prestigiosos centros académicos y consultoras privadas advierten que la pobreza escaló de manera significativa en la primera mitad del año, sumando 1,7 millones de nuevos afectados y marcando un ritmo de deterioro que retrotrae a los momentos más críticos de crisis cambiarias anteriores.
La desaceleración del consumo y el retraso salarial frente a la inflación configuraron un escenario adverso que pulverizó los márgenes de maniobra de los hogares más vulnerables, dejando el terreno preparado para la próxima difusión de las estadísticas oficiales.
Radiografía del retroceso social: un tercio de la población bajo la línea de pobreza
Los relevamientos difundidos por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA) y la consultora ExQuanti ubicaron a la población en condiciones de vulnerabilidad en torno a los 15,1 millones de personas entre enero y junio de este año.
Indicadores en alza: El director de ODSA-UCA, Agustín Salvia, confirmó que el índice general se posiciona en una franja de entre el 31% y el 33%, con una tasa de indigencia que se consolida cerca del 7%.
Proyecciones académicas: En sintonía con estos guarismos, el nowcast de la Universidad Torcuato Di Tella proyectó una tasa semestral del 31,6% de pobreza y 6,9% de indigencia, cifras que equiparan los pisos estadísticos previos pero con una dinámica interna de marcada desmejora.
Ajuste metodológico: Los especialistas remarcaron que la baja de la pobreza registrada en mediciones anteriores no tuvo la magnitud reportada originalmente, debido a distorsiones derivadas de la falta de actualización integral en las canastas de consumo.
Salarios rezagados, empleo informal y la cuenta regresiva hacia el informe del INDEC
Detrás de este incremento en los niveles de exclusión se encuentra un factor determinante: el freno en la recuperación de los salarios reales frente al rebrote inflacionario del tramo final del año pasado.
Según el análisis de ExQuanti, los ingresos medios de los trabajadores ocupados se ubicaron en el primer trimestre un 13% por debajo de los parámetros de 2017, mientras que el empleo informal registró un salto del 11% en comparación con 2024. Esta degradación de la calidad laboral neutralizó cualquier efecto positivo de las nuevas contrataciones, bloqueando las posibilidades de movilidad social ascendente.
El cuadro de situación definitivo tendrá su correlato en las estadísticas oficiales la próxima semana: el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) oficializará la medición semestral correspondiente a la primera mitad de 2026 el próximo jueves 24 de septiembre.
