La paralización de la actividad productiva y la disparidad en los costos de los insumos energéticos continúan profundizando el escenario de incertidumbre en las provincias del norte. Las empresas regionales enfrentan serios obstáculos para mantener su competitividad ante la pérdida persistente del consumo masivo y la falta de precios de referencia. En este sentido, la dirigente de la UIT, Florencia Andreani, realizó un pedido de "igualdad de condiciones" al Gobierno nacional. "No queremos privilegios, queremos competir con tarifas energéticas equitativas sin que las regiones más alejadas paguen sumas más caras", agregó.
Según la empresaria, el deterioro acumulado en la red vial y la paralización generalizada de las inversiones públicas amenazan con desenganchar al empresariado local del auge energético y minero. La advertencia de la vicepresidenta de la Unión Industrial de Tucumán apunta a intentar revertir la carencia de políticas nacionales que condicionan la integración de los sectores productivos de las provincias del norte en las cadenas de valor nacionales. "Si no estamos preparados a nivel de costos para traccionar con estas inversiones, el auge no tendrá derrame interno y las divisas se irán sin engrandecer el territorio", subrayó.
Al respecto, añadió que las medidas orientadas a sostener el esquema fiscal provocaron un estancamiento prolongado en la microeconomía que condiciona las expectativas de recuperación a mediano plazo. Las proyecciones elaboradas por la UIT anticipan que la caída en las ventas se mantendrá sin variaciones significativas durante los próximos meses. "Vemos que el consumo no arranca ni va a repuntar en el corto plazo", subrayó Andreani, quién consideró que de no mediar respuestas por parte de la gestión mileista, "el sacrificio lo va a seguir pagando el trabajador al final de la cadena".
Por otro lado, Andreani aclaró que la falta de certidumbre regulatoria e incentivos específicos limita la inversión privada en actividades estratégicas locales como la producción de biocombustibles y la zafra azucarera. Remarcó además que la desconexión del Gobierno nacional con la realidad cotidiana de los empresas del interior ha empujado a los industriales tucumanos a situaciones casi insostenibles. "Me encantaría que el ministro de Economía -Luis Caputo- recorra un ingenio que muele 24 horas para comprender todo lo que genera una industria en la Argentina", agregó.
Para cerrar, la dirigente insistió en la necesidad de consolidar una política de Estado de largo plazo que trascienda los recambios de gestión y garantice la sostenibilidad del empleo. Entre las medidas "urgentes" que necesita el sector productivo, Andreani enumeró reformas tributarias, previsionales y la modernización del transporte de cargas. "La responsabilidad requiere un diálogo maduro y sincero. Levantamos la mano para proponer soluciones, pero no tenemos respuesta y seguimos resolviendo el día a día", sentenció.