El escenario climático global atraviesa profundas transformaciones impulsadas tanto por ciclos naturales recurrentes como por la acción antrópica. Las previsiones meteorológicas anticipan un período de precipitaciones intensas que pondrá a prueba la infraestructura de diversas regiones. Al referirse a la conjunción de estos factores, el investigador Fernando Longhi señaló que "el fenómeno natural del niño se combina hoy con un calentamiento global provocado por el hombre".
Las proyecciones científicas advierten sobre la concentración de grandes volúmenes de agua en cortos períodos de tiempo en el litoral. Sin embargo, los especialistas remarcan que el daño potencial de una catástrofe depende directamente del nivel de vulnerabilidad social existente. Sobre la falta de planificación en los asentamientos urbanos, el experto advirtió que "el desordenamiento territorial y la construcción en zonas indebidas transforman la amenaza en desastre".
El desfinanciamiento de las instituciones científicas y del Servicio Meteorológico Nacional debilita la capacidad de respuesta ante eventos extremos. Desatender las advertencias técnicas y desmantelar los equipos de registro impide anticipar escenarios críticos para la población civil. En relación al valor social de la actividad académica, el científico remarcó que "la ciencia sirve para anticipar situaciones, evitar muertes prematuras y mejorar la organización territorial".
Las consecuencias de las inundaciones y tormentas severas trascienden los daños materiales directos sobre las viviendas y la infraestructura vial. Los desbordes hídricos facilitan la proliferación de vectores de enfermedades, problemas sanitarios y riesgos eléctricos de gran gravedad. Respecto a las corrientes de opinión que relativizan la crisis ambiental, el entrevistado concluyó que "frente a los discursos negacionistas, debemos reivindicar que la investigación es fundamental para cuidar a la sociedad".
La articulación entre el Estado, la comunidad y los centros de estudio resulta indispensable para mitigar los riesgos latentes. Implementar medidas preventivas en materia educativa y de saneamiento urbano disminuye drásticamente el impacto de las emergencias climáticas. A modo de conclusión sobre las prioridades de gestión, el referente del CONICET ratificó que el conocimiento público salva vidas y fortalece soberanía.