En el marco de su visita a España, el presidente Javier Milei protagonizó un fuerte cruce diplomático y político al tildar de “impresentable dictador” y “delincuente ladrón” al jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien además acusó de corrupto en el inicio de su discurso en Madrid.
Ante unas 500 personas —entre políticos locales, empresarios, diplomáticos y corresponsales extranjeros— reunidas en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Forum en el Real Casino de Madrid, el mandatario libertario no ocultó su intención de incidir en la campaña electoral de cara a las elecciones generales previstas para finales de noviembre.
“España ha sabido acoger a cientos de miles de argentinos que escaparon de la miseria y falta de futuro, fruto del siniestro socialismo del siglo XXI [...] que ustedes padecen regularmente con el impresentable dictador de Pedro Sánchez”, disparó Milei en su mensaje de bienvenida. En tono socarrón, redobló la apuesta: “Pedrito es un corrupto. La otra vez se ofendió cuando se lo dije, pero después le cayeron un montón de casos judiciales”.
Injerencia electoral y críticas a la migración
Durante su exposición, el líder libertario confrontó abiertamente con el modelo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), cuestionando no solo el rumbo económico sino también la política migratoria del Ejecutivo ibérico. “Fomentan la invasión, como la de Ceuta. Cada inmigrante es un voto para ellos”, aseveró, sintonizando con los ejes de campaña de la oposición española.
Reivindicando a España como “la cuna del liberalismo”, Milei reclamó directamente al auditorio —poblado por referentes de partidos opositores— un cambio de rumbo: “Es una deuda de honor que tienen con su propia sangre: sacar a los socialistas a patadas”.
Asimismo, el mandatario reconoció su cercanía política con figuras como Santiago Abascal (líder de Vox) e Isabel Díaz Ayuso (presidenta de la Comunidad de Madrid y dirigente del Partido Popular), a quienes calificó de amigos con “ideas sanas y positivas para sacar a España de la decadencia”. “Por eso los visito, porque mi compromiso y mi amor hacia España hacen que apoye a aquellos que van a generar mayor bienestar”, justificó.
La respuesta socialista y la defensa económica
La reacción del oficialismo español no tardó en hacerse notar. A primera hora de la mañana, la sede nacional del PSOE, ubicada en la calle Ferraz de Madrid, amaneció ornamentada con una bandera gigante en alusión a la llegada del mandatario sudamericano: “Hola, Milei. Los zurdos y las zurdas te dan la bienvenida a España, el país que más crece en Europa”, rezaba la pancarta, a modo de chicana frente al contexto económico que atraviesa Argentina.
En su intervención, Milei defendió los lineamientos de su gestión, destacó el impacto del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), descartó problemas de mora crediticia en el plano local y auguró un sendero de crecimiento económico.
“No quiero verlos caer en los males que vivimos nosotros”, concluyó el Presidente ante un auditorio expectante, marcando un nuevo capítulo de alta tensión en su relación con el gobierno de Madrid.
