El municipio capitalino se encuentra ultimando los detalles técnicos y metodológicos para presentar formalmente las conclusiones del proyecto de reforma del código de planeamiento. La iniciativa surge tras un intenso proceso de debate colectivo que contó con la participación activa de numerosas instituciones intermedias y vecinos de la ciudad. Al valorar el alcance de esta convocatoria abierta, el coordinador municipal del proyecto, Luis Lobo Chaklián, señaló que "hemos cumplido con las expectativas, generando una impronta interesante para la ciudad a futuro con participación colectiva".
Durante los últimos meses se llevaron a cabo decenas de talleres participativos y audiencias públicas destinadas a recoger las demandas reales de la comunidad. Los equipos técnicos enfatizaron que la elaboración de una normativa de estas características requería fundamentalmente de una firme decisión política institucional. Sobre el respaldo institucional necesario para concretar la iniciativa, el funcionario municipal destacó que "la intendenta y el presidente del Concejo Deliberante asumieron este objetivo real que nunca antes se había impulsado".
El código vigente en la ciudad acumulaba casi tres décadas de aplicación, evidenciando un marcado atraso frente a las dinámicas de crecimiento demográfico actual. El nuevo paradigma urbanístico incorpora exigencias ambientales, criterios de movilidad sustentable y regulaciones específicas para favorecer el desarrollo de áreas verdes. En relación a la superación de las normativas anteriores, el arquitecto remarcó que "el código vigente era bastante restrictivo, mientras que ahora se incorporan nuevos objetivos urbanos y medioambientales".
Entre las innovaciones más destacadas figuran la obligatoriedad de incorporar terrazas verdes, superficies permeables para estacionamientos y mayores retiros de fachada. Asimismo, se contemplan exigencias específicas para dotar a los edificios de balcones habitables y áreas arboladas que oxigenen el tejido urbano central. Sobre el impacto visual y funcional de estas medidas transformadoras, el coordinador del proyecto advirtió que "son cambios profundos y no un simple maquillaje, buscando una ciudad atractiva y equilibrada para todos".
Las conclusiones del diagnóstico participativo serán presentadas próximamente a la comunidad antes de elevar el proyecto definitivo al recinto deliberativo. Desde el área ejecutiva estiman que el tratamiento legislativo se desarrollará durante el periodo estival para lograr su plena vigencia institucional. A modo de balance sobre los plazos previstos, el funcionario municipal concluyó que "enviaremos el anteproyecto al Concejo Deliberante para que la normativa entre en vigencia en marzo".