La Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán intensificó sus gestiones ante las autoridades provinciales y municipales para obtener alivio tributario. La entidad remarcó que los altos costos fijos de estructura ahogan a las pequeñas PyMEs en un contexto de marcada retracción del consumo local. Al fundamentar el pedido formal de audiencia con las autoridades, la dirigente gremial Gabriela Coronel explicó que "pedimos revisar Ingresos Brutos y Salud Pública porque son impuestos fijos sobre costos de estructura muy altos".
Desde el sector mercantil señalaron que la reciente eliminación de tasas menores dispuesta por el municipio capitalino resulta insuficiente para oxilibrar las finanzas. Los comerciantes reclamaron una revisión profunda sobre tributos de mayor peso operativo que gravan directamente la facturación y la publicidad comercial en la vía pública. En cuanto a las cargas municipales que impactan de lleno en el sostenimiento de las persianas abiertas, la titular del espacio advirtió que "tenemos que rever el TEM sobre nuestra facturación y la tasa de publicidad, que para nosotros no son tasas sino impuestos".
A la pesada mochila impositiva se le suma el inminente impacto de los nuevos cuadros tarifarios en el suministro eléctrico previstos para la temporada estival. La entidad impulsó gestiones ante la Legislatura provincial para coordinar mecanismos directos de compensación o exenciones tributarias sobre las facturas energéticas. Sobre la necesidad de amortiguar los incrementos en los servicios públicos esenciales, la referente empresarial subrayó que "buscamos trabajar en conjunto con la Legislatura para subsidiar la energía o eliminar Ingresos Brutos en tiempos de crisis".
Las severas dificultades financieras y la falta de liquidez obligaron a centenares de establecimientos mercantiles a reducir sus estructuras fijas de personal. En muchos casos, la imposibilidad real de afrontar los compromisos impositivos empuja a los comerciantes a cerrar definitivamente o migrar hacia la informalidad. Respecto al drástico escenario que atraviesa la actividad comercial en el microcentro capitalino, la dirigente advirtió con gravedad que "hoy estamos hablando de más de quinientos comercios cerrados que no pueden abrir o que se trasladan a la informalidad".
De cara a las tradicionales fechas de ventas de fin de año, el sector deposita sus expectativas en las acciones de descuento y promociones bancarias. Sin embargo, remarcaron que el incentivo comercial debe ir acompañado de respuestas gubernamentales concretas que reduzcan el costo tributario general. A modo de conclusión sobre las urgencias de la actividad, Gabriela Coronel enfatizó que "necesitamos respuestas inmediatas porque estamos a un mes de finalizar el año y no hay decisiones formales de alivio".