En el marco de la 32° Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA) realizada en el Golden Center porteño, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, cuestionó duramente al Gobierno nacional por la situación económica del sector y exigió medidas urgentes para frenar la crisis que afecta a las pequeñas y medianas empresas.
Acompañado por su par de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, el mandatario provincial sentenció: "El Gobierno nacional no puede mirar para otro lado frente a lo que está pasando con el cierre de 33 mil pymes y 300 mil puestos de trabajo que se han caído".
Los ejes del reclamo industrial
Nuevos motores vs. economías tradicionales: Si bien Llaryora valoró el impulso a sectores estratégicos como la minería y la energía, advirtió que este crecimiento no puede darse a costa del debilitamiento de las actividades que sostienen históricamente a la economía nacional. "Desarrollar un nuevo motor para apagar el otro no es inteligente", graficó.
El impacto en la maquinaria agrícola: Puso como ejemplo emblemático la situación de firmas líderes del sector como Metalfor y Pauny, empresas correctamente gerenciadas que hoy atraviesan graves dificultades, con suspensiones de turnos y trabajadores en la calle.
Efecto cadena en el interior: El gobernador alertó que la crisis de las grandes compañías golpea de manera directa a todo el entramado de proveedores de segundo, tercer y cuarto cordón, lo que derivará en "un nivel de desempleo altísimo en los pueblos del interior".
Una estrategia de desarrollo integral
Para el mandatario cordobés, el país necesita un plan que contemple tanto a las nuevas actividades en expansión como a la estructura productiva ya consolidada, destacando especialmente el peso de la agroindustria en regiones clave como Córdoba, Santa Fe y el interior bonaerense, donde operan más de 470 grandes firmas.
"Nosotros estamos acompañando, pero tenés que tener una estrategia para ayudar también a conservar estos niveles de desarrollo. Lo hacen todos los países del mundo", concluyó Llaryora, reclamando una mirada activa del Estado nacional para proteger el empleo y la industria local.
