La Fundación Mediterránea trazó un panorama que incluye cadenas exportadoras como la del maní y la del biodiesel, y estimó ingresos por US$ 44.500 millones.
Las liquidaciones de divisas por exportaciones de cereales y
oleaginosas y sus derivados alcanzaron tanto en marzo último como en el
acumulado del primer trimestre registros máximos históricos para el sector, de
acuerdo con los números informados este viernes por la Cámara de la Industria
Aceitera (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).
En ese sentido, las empresas del sector agroexportador
liquidaron el mes pasado US$ 2.984,03 millones, que significaron el mejor marzo
de los registros de los últimos 20 años. Así, el ingreso de divisas acumulado
de la agroexportación en el primer trimestre alcanzó los US$ 7.926,08 millones.
Lo liquidado en marzo significó un incremento de 7% respecto
del mismo mes del año anterior, y un aumento de 16% en relación con febrero
último, precisaron en un comunicado Ciara y CEC, entidades que representan el
48% de las exportaciones argentinas.
Para este año, la Bolsa de Comercio de Rosario prevé que
ingresarán unos US$ 38.600 millones en concepto de liquidación de divisas por
las exportaciones de soja, trigo, maíz y girasol.
Asimismo, el ingreso de divisas del primer trimestre
representó un crecimiento de 17,87% respecto del mismo período del año pasado,
y récord absoluto para el mismo período desde comienzos de este siglo.
“Los precios internacionales mantuvieron su tendencia
alcista, aunque los embarques fueron afectados por la persistente bajante del
río Paraná, que reduce las cargas en los puertos río arriba, así como
condiciones climáticas cambiantes”, subrayaron Ciara y CEC.
Además, indicaron que “el total de las divisas informadas
mensualmente se ingresan de forma plena en el Banco Central”, y precisaron que
“el Estado a través de los impuestos representa cerca del 50% de los ingresos
de divisas del complejo cerealero-oleaginoso, según datos de la Fundación
Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA)”.
En ese sentido, subrayaron que “esta carga tributaria se ha incrementado
desde la reciente suba de derechos de exportación”, que llevó las retenciones
del 31% al 33% para las ventas externas de aceite y de harina de soja.
El complejo oleaginoso-cerealero, incluyendo al biodiésel y
sus derivados, aportó el año pasado el 48% del total de las exportaciones de la
Argentina, según datos del Indec.
La liquidación de divisas está fundamentalmente relacionada
con la compra de granos que luego serán exportados ya sea en su mismo estado o
como productos procesados, luego de una transformación industrial.
La mayor parte del ingreso de divisas en este sector se
produce con bastante antelación a la exportación, anticipación que ronda los 30
días en el caso de la exportación de granos, y alcanza hasta los 90 en el de la
de aceites y harinas proteicas. Esa anticipación depende también del momento de
la campaña y del grano de que se trate, por lo que no existen retrasos en la
liquidación de divisas.
El complejo oleaginoso-cerealero, incluyendo al biodiésel y
sus derivados, aportó el año pasado el 48% del total de las exportaciones de la
Argentina, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El principal producto de exportación del país es la harina
de soja (14,2% del total), que es un subproducto industrializado generado por
este complejo agroindustrial, que tiene actualmente una elevada capacidad
ociosa cercana al 50%. El segundo producto más exportado el año pasado, de
acuerdo con el Indec, fue el maíz (11%) y el tercero fue el aceite de soja
(6,9%).
Para este año, la Bolsa de Comercio de Rosario prevé que
ingresarán unos US$ 38.600 millones en concepto de liquidación de divisas por
las exportaciones de soja, trigo, maíz y girasol.
En tanto que la Fundación Mediterránea trazó un panorama más
amplio, que incluye cadenas exportadoras como la del maní y la del biodiesel, y
estimó ingresos por US$ 44.500 millones, el equivalente a las reservas actuales
del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
En este marco, los aumentos de precios tanto de los cereales como de las oleaginosas, la carne y los hidrocarburos, como consecuencia de la guerra entre Rusia y Ucrania cobraron un rol determinante en los mayores ingresos que se esperan para los próximos meses hasta fin de año./Télam
