El convenio fue rubricado por el gobernador Juan Manzur y el director Nacional de la fuerza federal, Gerardo José Otero en el despacho de Casa de Gobierno. La acto contó además con la presencia del vicegobernador, Osvaldo Jaldo, el ministro de Gobierno, Justicia y Seguridad, Regino Amado, el Jefe de la Región Cuarta, Claudio Domenichini y los intendentes de Bella Vista, Sebastián Salazar, de Famaillá, Patricia Lizárraga y de Tafí del Valle, Jorge Yapura Astorga.
Al respecto, el Director de Gendarmería destacó que el nuevo espacio “dará respuestas no s olo en lo que hace a la seguridad sino también al crecimiento cualitativo de una organización como Gendarmería” y en este sentido, explicó que el de Capitán Cáceres será un “polo educativo y de conocimiento” para continuar y unificar la profesionalización de los agentes en “una modalidad común de trabajo de todas las fuerzas en el NOA”.
El convenio tiene, además, como objetivos sucesivos implementar la presencia permanente de Gendarmería en Tucumán y permitir acrecentar los operativos de seguridad y controles vehiculares en puntos clave del sur de la provincia, como lo son las rutas 34 y 9 y los pasos fronterizos en provincias vecinas. Los esfuerzos obedecen a la necesidad de combatir los delitos complejos como el narcotráfico y la trata de personas.
Otero agregó además que la característica principal de ese tipo de ilícitos es el dinamismo con el que operan, por lo que la fuerza nacional debe adecuarse constantemente. “Trabajamos desde un concepto de fronteras dinámicas porque el delito es dinámico”, afirmó y ejemplificó que el lavado de dinero y recursos en otras actividades comerciales es producto del narcotráfico.
Por otro lado, el Jefe de la Región Cuarta, correspondiente a la delegación tucumana, expresó que en el NOA el tráfico de estupefacientes es el principal foco de trabajo de la fuerza. Consideró que el trabajo articulado con la Policía de Tucumán es un fundamental en materia de investigación para combatir el flagelo de la droga en Tucumán.
