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Padres indignados por el mal estado de la escuela Frías Silva de Aguilares

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Pese a que en el ingreso a la escuela hay un cartel del Gobierno que indica el monto de una obra por más de $400 millones de pesos, para ampliación y refacción, los padres de los alumnos están enojados por el mal estado en el que se encuentra el edificio.

De acuerdo a los denunciantes los trabajos tendrían que haber empezado el 22 de marzo pasado, pero hasta el momento no se ejecutaron. Mientras tantos los alumnos asisten a clases en aulas en estado precario.

“Esta obra que aún no se concreta pese a que los dineros fueron enviados en tiempo y en forma. Durante el presente ciclo escolar y el anterior los chicos tuvieron que tomar clases de forma incomoda en lugares precarios y en algunas ocasiones a la intemperie aún en épocas de frío intenso y además hubo momento que los niños no pudieron tomar sus clases”, señalaron los papas en una carta.

El constante reclamo de los afectados y la falta de respuestas provocó que, “tuvimos que hacer público dicha situación y llamar la atención a las autoridades competentes para exigir una inmediata solución ya que el ciclo lectivo está cerrando y otro año pasa sin que finalicen la obra en dicho establecimiento”, indicaron.

Los padres contaron que los chicos ya no quieren asistir a la escuela en estas condiciones. “Le pedimos a los funcionarios provinciales y de la Municipalidad de Aguilares que visiten la escuela y comprueben en la precariedad que se encuentran nuestros niños y maestros”.

Por último, agregaron que al inicio de las tareas de construcción tuvieron una reunión informal con la Supervisora del área que “tiene o tenía la oficina en la escuela. Nos dijo que debíamos aprovechar ya que los fondos habían llegado para que los administre la Municipalidad de Aguilares. Al mes se retiró todo el "obrador" que está en dicha escuela por falta de pago. Y desde ese momento empezaron a mandar a dos o tres personas por día para que piense la gente que se está trabajando. El que conoce la escuela sabe que hay espacio de más para hacer otra escuela al lado, sin necesidad de derrumbar todo. Rompieron por romper. La edificación vieja era un peligro y hoy sigue en las mismas condiciones. Nuestros hijos no cuentan con ningún patio techado para salir a la hora del recreo en caso de lluvia o de intenso calor”, concluyeron.