En un giro clave para la política de seguridad y el sistema de minoridad de Tucumán, el gobernador Osvaldo Jaldo firmará en los próximos días el decreto de creación del Instituto José Gabriel del Rosario Brochero. La institución estará destinada exclusivamente a menores de edad acusados o condenados por homicidio, marcando una clara diferenciación respecto al régimen del actual Instituto Roca.
Infraestructura y régimen de convivencia
Aunque el instituto funcionará dentro del predio del complejo penitenciario de Benjamín Paz, el Gobierno enfatizó que se trata de una unidad con acceso independiente. Se busca garantizar que no exista contacto alguno con la población carcelaria adulta, cumpliendo con tratados internacionales.
Características del nuevo centro:
Capacidad: Inicialmente para 20 internos.
Instalaciones: Cocina propia, consultorios médicos y espacios educativos.
Personal: El trato cotidiano estará a cargo de un equipo interdisciplinario de médicos, psicólogos, docentes y preceptores. No intervendrá personal penitenciario en el contacto directo.
Dependencia: Estará bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social.
"Para matar no hay edad"
La creación del "Cura Brochero" surge en medio del debate nacional sobre la baja de la edad de imputabilidad. Jaldo fue contundente al respecto, señalando que la provincia necesita herramientas más firmes para delitos contra la vida: "Muchas veces son menores cuando se los quiere juzgar, pero para matar no hay edad", afirmó el mandatario.
Esta medida busca descongestionar el Instituto Roca, que quedará para casos de menor gravedad, mientras que el nuevo centro en Benjamín Paz se enfocará en la contención y reinserción de jóvenes vinculados a delitos de sangre.
Evaluación inmediata y contexto regional
Desde este lunes, equipos técnicos iniciarán la evaluación del predio para acelerar los traslados. La decisión se toma luego de que Nación destacara a Tucumán por la baja en las estadísticas de homicidios durante 2025, un logro que el Ejecutivo provincial vincula directamente con la inauguración de nuevas alcaldías y cárceles como la de Benjamín Paz y la de mujeres en Delfín Gallo.
El nombre de la institución rinde homenaje al "cura gaucho", reconocido por su labor pastoral con los más postergados y en contextos de encierro, buscando imprimir un sello de "recuperación social" al proyecto.
