La crecida del Río Chico ha vuelto a poner en jaque a los vecinos del barrio Santa Rosa, en Aguilares, donde la situación se tornó crítica en las últimas horas. El agua no solo cubrió por completo los caminos, sino que ya comenzó a ingresar a los hogares, repitiendo una escena que genera angustia y desesperación en la zona.
El agua avanza sobre las viviendas
La calle principal del barrio, en las inmediaciones de la cancha, se ha transformado prácticamente en un brazo del río. Según reportes de los propios vecinos, el agua corre con gran fuerza, lo que ha obligado a muchas familias a abandonar sus pertenencias y trasladarse hacia la zona de la ruta en busca de refugio y mayor altura.
Desde temprano, camiones y personal del Municipio de Aguilares se encuentran desplegados en el lugar para asistir a los damnificados y colaborar con las tareas de evacuación.
Anegamientos en Santa Ana
La fuerza del río Chico también se hizo sentir en la localidad de Santa Ana. En el sector de Villa San Antonio, la calle de la Iglesia quedó completamente anegada, dificultando el tránsito y dejando a varias familias en una situación de vulnerabilidad ante el persistente avance hídrico.
Monitoreo constante
Aunque los equipos de emergencia están en el territorio, la preocupación se mantiene debido a la inestabilidad climática en las cuencas superiores. Las autoridades solicitan a la población extremar las precauciones y evitar circular por las zonas donde la corriente es fuerte, ya que el suelo y los caminos presentan un alto riesgo de erosión.
