La compra de terrenos en zonas turísticas de la provincia se ha convertido en un terreno fértil para las irregularidades y las estafas inmobiliarias. Ante la creciente oferta de lotes, la Fiscalía de Estado ha intensificado sus operativos para proteger el patrimonio público y alertar a los ciudadanos sobre maniobras fraudulentas. Raúl Ferrazano, fiscal adjunto, explicó que muchas veces se ofrecen tierras cuya comercialización está estrictamente prohibida por pertenecer al Estado Provincial. Por este motivo, el organismo trabaja de manera articulada con Catastro y el Registro Inmobiliario para fiscalizar las transacciones.
Para evitar ser víctima de un engaño, el funcionario destacó que es fundamental realizar una verificación previa antes de realizar cualquier tipo de pago o firma. "Yo le sugiero a los interesados en comprar que previamente pidan el número de padrón del inmueble y se acerquen a los organismos", recomendó el fiscal. Según detalló, esta es la única forma de contactar fehacientemente quién es el titular dominial y si el terreno tiene permiso de venta. La precaución debe ser mayor en comunas con alta demanda, donde la asiduidad de operaciones privadas suele ocultar ocupaciones ilegales.
La advertencia se vuelve crítica cuando se trata de tierras bajo custodia estatal, las cuales son inalienables y no pueden ser objeto de transacciones entre particulares. "Si se trata de una tierra fiscal, evidentemente su venta está prohibida, está a resguardo por parte del Estado", sentenció Ferrazano durante la entrevista informativa. El fiscal insistió en que los ciudadanos deben actuar con una "mirada inteligente" y no dejarse llevar por ofertas que parecen ventajosas pero carecen de respaldo legal. El objetivo de estas recomendaciones es evitar que el patrimonio privado de los tucumanos termine diluido en compras inexistentes.
En paralelo a la prevención, la Fiscalía continúa con un plan sistemático de recuperación que ya ha arrojado resultados contundentes en diversos puntos del territorio provincial. "A la fecha llevamos casi 100 hectáreas recuperadas a lo largo y ancho de la provincia", informó el funcionario sobre el avance de los operativos semanales. Esta tarea no solo busca restituir el dominio público, sino también constituir un registro exhaustivo de tierras para llevar un control más riguroso. Se busca, mediante estas acciones, desalentar las ocupaciones irregulares y garantizar que los recursos inmobiliarios del Estado sean preservados.
Finalmente, desde el organismo resaltaron que la protección del patrimonio de todos los tucumanos requiere una colaboración activa entre el Estado y el comprador particular. "De esta manera van a evitar ser víctimas de estafa o de comprar algo que no tiene validez legal", aseguró el fiscal sobre la consulta técnica. El trabajo conjunto entre las distintas reparticiones como la Policía, Catastro y Medio Ambiente busca blindar las zonas de alto valor ante las usurpaciones. El control in situ de cada terreno es la herramienta principal para mantener el orden territorial en las áreas más codiciadas de Tucumán.