15.04.26
Miércoles | 21:43

Drama en Playa del Carmen: una jubilada tucumana se accidentó y quedó varada en México

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Alicia La Rosa sufrió una doble fractura de fémur durante sus vacaciones en México. Su familia denuncia que la agencia de viajes y la aseguradora la abandonaron a su suerte. Ante los altísimos costos médicos, piden ayuda desesperada para concretar la cirugía o lograr su repatriación sanitaria.

Una familia tucumana vive horas de angustia extrema en México tras el grave accidente sufrido por Alicia La Rosa durante sus vacaciones. La mujer de setenta años padeció una doble fractura de fémur al caerse en su habitación de hotel en Playa del Carmen. Ante la falta de respuesta del seguro al viajero, su hijo Tabaré debió viajar de urgencia para intentar rescatarla. Actualmente, la paciente está en un hospital público con condiciones mínimas que impiden su tratamiento adecuado. La familia busca desesperadamente un avión sanitario para realizar la cirugía en Argentina y salvar la integridad de la jubilada.

El drama se agravó porque la agencia de turismo y la empresa aseguradora cortaron todo tipo de comunicación con los allegados. Según relató Tabaré, la encargada del grupo se desentendió del caso para seguir con las excursiones, dejando a la mujer herida a su suerte en un país extranjero. "La coordinadora jamás atendió el teléfono, se borró por completo cuando más la necesitábamos", denunció el hijo con indignación por el maltrato recibido. Para la familia, el servicio fue una trampa: "Lo único para lo que son buenos es para cobrar", sentenciaron. Al reclamar, descubrieron que las direcciones declaradas por la empresa eran falsas.

El costo de la intervención quirúrgica necesaria asciende a los treinta y cinco mil dólares, una cifra imposible de afrontar para los ahorros de la familia. La falta de cobertura obligó a trasladar a Alicia a un hospital público que carece de aire acondicionado y suministros básicos para una cirugía de tal magnitud. "Mi mamá quedó tirada, varada en un lugar sin capacidad para asistirla", explicó el hijo sobre la actual precariedad. Además, las restricciones del hospital mantienen a la paciente aislada, sin contacto fluido con sus hijos en el país. La urgencia médica se mezcla con una desesperación financiera que se vuelve insostenible cada día que pasa.

En medio de la pesadilla, la solidaridad del personal del hotel Wyndham Garden ha sido el único alivio para Tabaré mientras intenta destrabar sus ahorros. Los dueños del establecimiento decidieron hospedar al hijo sin cargo para que pueda acompañar a su madre en este proceso de aislamiento absoluto. Mientras tanto, los organismos oficiales todavía no han brindado soluciones concretas ni han garantizado el avión sanitario solicitado. "Solo el consulado uruguayo nos atendió, pero no pueden actuar como garantes económicos", lamentó Tabaré sobre el escaso apoyo diplomático.

El tiempo corre en contra de la salud de Alicia, quien necesita ser operada antes de que su cuadro clínico se complique debido a la prolongada inmovilidad. La familia apela a la solidaridad de la comunidad tucumana y a la difusión del caso para presionar a las autoridades y obtener ayuda urgente. Cada hora que pasa sin asistencia adecuada aumenta el riesgo de secuelas graves para la jubilada. "Pedimos que nos ayuden a mover cielo y tierra para poder traerla de regreso a casa", expresaron sus allegados.