Sin embargo, esta imagen de austeridad y soledad en un departamento alquilado en Pilar choca de frente con una investigación mucho más profunda que se cocina en su propia tierra, Santiago del Estero.
El fiscal federal santiagueño, Pedro Simón, presentó un dictamen de más de 100 páginas que describe a Toviggino no como un trabajador autónomo, sino como el verdadero comandante de una estructura empresaria millonaria. Según la acusación, el dirigente habría montado un complejo entramado de sociedades y testaferros para defraudar a la AFA y lavar millones de dólares. La fiscalía no solo pidió su detención inmediata junto a Tapia por asociación ilícita, sino que detalló un crecimiento patrimonial exponencial de empresas vinculadas que multiplicaron sus activos de forma extraordinaria en tiempo récord.
La "subsistencia" de la que habla Toviggino queda bajo sospecha cuando el fiscal Simón enumera una flota de autos de colección y el uso sistemático de vuelos privados a destinos de lujo como México, Países Bajos, Brasil y el Caribe. La investigación señala la adquisición de una avioneta a través de la firma SOMA S.R.L. y el registro de viajes familiares en aeronaves con matrícula extranjera. Además, el mapa de bienes se extiende a emprendimientos suntuosos como la bodega "La Vigilia" en Mendoza y locales exclusivos en Santiago del Estero y Buenos Aires, todos presuntamente bajo nombres de prestanombres.
El frente judicial es crítico para el dirigente, quien ya se encuentra procesado por la falta de depósito de retenciones impositivas que superan los 19.000 millones de pesos. Mientras la Cámara en lo Penal Económico revisa este procesamiento, el Banco Central aportó otro dato demoledor: presuntas infracciones al régimen penal cambiario que involucran cifras astronómicas, superando los 54 millones de dólares y 80 millones de euros. Para la justicia santiagueña, existe una unidad de dirección que utiliza sociedades para crear gastos ficticios y mover dinero de origen ilícito en un circuito circular.
El próximo miércoles será una fecha clave en los tribunales, donde la defensa de Toviggino intentará apartar al juez de la causa, pero el ruido político y social ya es ensordecedor. La imagen de un alto directivo del fútbol nacional declarando una renta de "subsistencia" mientras la justicia le adjudica una vida de magnate pone en jaque la transparencia de la Asociación del Fútbol Argentino. En Santiago del Estero, el caso no es solo un expediente más, sino la exposición de un poder que, hasta ahora, parecía intocable detrás de las estructuras de las empresas SOMA y HT S.R.L.
