La Secretaria General Adjunta de ADIUNT, Anahí Rodríguez, advirtió que la docencia universitaria enfrenta una pérdida de poder adquisitivo sin precedentes ante la falta de paritarias reales durante 2024. Según la dirigente, el gobierno ha reemplazado la negociación colectiva por aumentos unilaterales que resultan insuficientes para cubrir el costo de vida básico. "Los incrementos que hemos tenido fueron por decreto, en una decisión arbitraria que nos deja siempre por debajo de la inflación", denunció Rodríguez con firmeza. El gremio señala que el último incremento del 1,7% resulta irrisorio frente a una inflación de marzo que duplicó ese porcentaje. Esta dinámica de "salarios miserables" empuja a los profesionales a una situación de precariedad extrema e inédita.
El reclamo presupuestario de ADIUNT trasciende lo estrictamente salarial y apunta a la supervivencia misma de las unidades académicas en Tucumán. Rodríguez enfatizó que la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso pero ignorada por el Ejecutivo, es vital para el funcionamiento operativo diario. "La pelea no es tan solo salarial sino presupuestaria, afectando infraestructura, mantenimiento de laboratorios y becas estudiantiles", explicó la docente. Sin estos fondos, las facultades ven comprometida su capacidad de enseñar e investigar, lo que impacta directamente en la calidad académica del país. El desfinanciamiento de las becas, con recortes proyectados del 70%, amenaza seriamente la permanencia de los alumnos más vulnerables.
Desde el gremio interpretan este ahogo financiero como una estrategia deliberada para deslegitimar el rol de la universidad pública y gratuita en la sociedad argentina. Rodríguez vinculó el ataque discursivo hacia las ciencias sociales y humanas con una intención de transformar la educación en una mercancía de mercado. "La idea de desfinanciar es tener docentes con salarios de pobreza para forzar procesos de arancelamiento", sentenció la dirigente de ADIUNT. Para el sector, el objetivo oficial es privilegiar únicamente aquellas carreras que sirven a los intereses de las grandes corporaciones privadas. Esta perspectiva mercantilista choca contra la tradición histórica de una universidad laica, científica y con ingreso irrestricto.
La situación se ha tensado al punto de que los gremios universitarios ya preparan una gran Marcha Federal para el próximo 12 de mayo en todo el país. En Tucumán, la movilización tendrá como destino la Plaza Independencia, buscando replicar la masividad de protestas anteriores para exigir respuestas concretas al Ministerio de Capital Humano. "Esperamos que sea un gesto político contundente para que el gobierno efectivamente otorgue el presupuesto que nos corresponde", señaló Rodríguez esperanzada. Las actividades de visibilización, como las clases públicas y asambleas en las facultades, continuarán durante toda la semana de paro. La dirigencia gremial insiste en que la unidad entre docentes y estudiantes será clave para frenar el ajuste.
Finalmente, Rodríguez cuestionó la contradicción de un Estado que duplica sueldos de funcionarios mientras mantiene congelados los recursos para la ciencia y la técnica nacional. Advirtió que la desindustrialización del país va de la mano con el ataque a las universidades, que son los motores del desarrollo científico local. "No hay que ser economista, uno va al supermercado o carga combustible y ve cómo las cosas aumentan mientras el sueldo no", concluyó. La lucha docente se posiciona así como una defensa integral de la soberanía nacional y el derecho al conocimiento frente a un plan económico de entrega. La comunidad universitaria de la UNT permanece en estado de alerta permanente ante un conflicto que no parece tener tregua.