Las medidas judiciales fueron autorizadas por el Colegio de Jueces del Centro Judicial Monteros, luego de una meticulosa investigación coordinada por el personal de la división G-2 de Monteros. Las tareas incluyeron el análisis exhaustivo de registros de cámaras de seguridad y la recopilación de declaraciones testimoniales que permitieron identificar las viviendas de los sospechosos.
Municiones, vehículos y el hallazgo de la droga
El procedimiento policial se desarrolló de manera simultánea en seis domicilios de la ciudad. En las primeras viviendas registradas, los uniformados lograron asegurar elementos directamente vinculados a la causa matriz de amenazas: Un automóvil Volkswagen Gol de color negro, documentación y llaves del rodado y 20 proyectiles intactos calibre 22.
Sin embargo, el rumbo de los allanamientos dio un giro significativo al intervenir las últimas viviendas, donde los agentes se toparon con bocas de expendio de drogas. En una de ellas se incautaron envoltorios con siete gramos de marihuana listos para la venta, elementos de fraccionamiento ("bochitas") y más de $41.000 en efectivo.
El golpe mayor se dio en un inmueble subsiguiente, donde los investigadores detectaron un ladrillo compactado de marihuana con un peso de 491 gramos, además de dos teléfonos celulares y cerca de $23.000 en billetes de baja denominación.
Dos jóvenes a disposición de la Justicia
Como saldo del operativo, un joven de 22 años fue aprehendido de inmediato bajo los cargos de infracción a la Ley de Estupefacientes (Narcomenudeo), mientras que otro sospechoso, de 29 años, quedó en condición de demorado. Ambos ciudadanos fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes para la correspondiente audiencia de formulación de cargos.
Las pruebas de campo ("test de reactivos") sobre las sustancias vegetales secuestradas fueron realizadas in situ por los especialistas de la Dirección General de Drogas Peligrosas (DIDROP) Oeste, confirmando que se trataba de cannabis sativa.
El megaoperativo contó con la participación de efectivos de la Jefatura de Zona III de la Unidad Regional Oeste y la división de Infantería Monteros. Las actuaciones del acta judicial estuvieron coordinadas por el Jefe de la Comisaría de Monteros, subcomisario Mario Acosta, junto al oficial principal Mauricio Lazarte y un equipo de oficiales subalternos del área investigativa local.
