El bloque de Unión por la Patria (UxP) en la Cámara de Diputados cerró filas para rechazar el proyecto de la denominada "Ley Hojarasca", la iniciativa oficialista que busca derogar decenas de leyes bajo el argumento de que son normativas "obsoletas" o burocráticas. Una de las voces más firmes en cruzar el proyecto fue la del diputado nacional por Tucumán, Pablo Yedlin, quien alertó que detrás de la supuesta simplificación administrativa se esconde un golpe letal al sistema sanitario argentino.
El médico y parlamentario tucumano puso el foco en la trampa jurídica que implica la derogación de la Ley 26.688. Dicha norma, fundamental para la soberanía sanitaria del país, declara de interés nacional la investigación y la producción pública de medicamentos, materias primas y vacunas. Yedlin advirtió que el desmantelamiento de este marco regulatorio dejará desprotegida a la población ante enfermedades endémicas regionales, disparando una contundente metáfora sobre el apuro del Ejecutivo: “Cuidado con Hojarasca, porque en medio de las hojitas secas cortamos varias raíces que aún están verdes en el sistema sanitario argentino”.
El mercado no cura las enfermedades de los pobres
El principal argumento de la oposición radica en la incapacidad del sector privado para dar respuesta a problemáticas de salud pública que no representan un negocio rentable para los grandes laboratorios. “La Argentina no puede resignar estas cosas porque no hay quien las vaya a hacer; el mercado no va a producir una vacuna contra la fiebre hemorrágica argentina”, sentenció el diputado. Su planteo expone el núcleo ideológico de la discusión: la desregulación absoluta y el retiro del Estado en áreas donde la rentabilidad económica es nula, pero el costo en vidas humanas es altísimo.
Para graficar el peligro inminente de la iniciativa oficialista, Yedlin trajo a la mesa el caso del Instituto Maiztegui de Pergamino, un orgullo de la ciencia nacional que se consolida como el único productor en todo el mundo de la vacuna contra la fiebre hemorrágica, un virus de alta letalidad similar al hanta. El legislador aportó datos duros para demostrar que la amenaza está activa: durante el último período de 2025, el país registró 500 casos sospechosos de esta enfermedad, de los cuales 49 fueron confirmados y tres terminaron en muertes que se podrían haber evitado sin el desfinanciamiento previo del sector.
El norte y el peligro de la desprotección total
El avance de la "Ley Hojarasca" se da en un contexto de extrema fragilidad para las provincias del interior, donde el acceso a la medicina de alta complejidad y a los planes de inmunización depende exclusivamente de la estructura pública.
En los pasillos del Congreso, la discusión ya no gira en torno a la burocracia estatal, sino a la supervivencia de los institutos de investigación que blindan sanitariamente las fronteras productivas del país. La eliminación de los incentivos para producir remedios de manera estatal dejará a los hospitales provinciales atados a los precios dolarizados de los importadores privados.
