18.06.26
Jueves | 00:21

Alarma en Tucumán: más de 6000 personas sufrieron accidentes de tránsito

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La Dra. Dive Mohamed, directora general de Gestión Sanitaria, advierte sobre la crítica y sostenida cifra de siniestros viales en la provincia. El 82% de los incidentes involucra motocicletas y afecta mayormente a jóvenes, dejando graves secuelas físicas irreversibles.
La preocupante cifra de accidentes de tránsito en la provincia de Tucumán sigue sin dar tregua al sistema de salud, exponiendo una realidad crítica y persistente en las diferentes guardias hospitalarias. Según detalló la Dra. Dive Mohamed, directora general de Gestión Sanitaria, los números actuales reflejan una alarma constante que no cesa a pesar de las campañas de concientización: "Por lo menos en lo que vamos del año, estamos teniendo aproximadamente 6.000 pacientes que han sido asistidos por alguna siniestralidad, recibiendo mensualmente 1.035 pacientes". Esta contundente estadística, que se traduce en un promedio diario de entre 37 y 40 heridos, experimenta sistemáticamente sus picos de mayor demanda durante los fines de semana. "El alza es a partir del viernes a la noche, todo el sábado, todo el domingo y el lunes a la madrugada", precisó la funcionaria, evidenciando un claro patrón en el desafío sanitario.

El análisis pormenorizado de estos incidentes arroja un factor común altamente peligroso que agrava irremediablemente las consecuencias para las víctimas: la falta de elementos básicos de protección personal a la hora de conducir vehículos de dos ruedas. "El 82% de todos estos siniestrados es a causa de alguna moto, y la gran mayoría son a causa de motos sin casco", remarcó tajantemente la especialista. Frente a esta negligencia sistemática de los conductores tucumanos, Mohamed subrayó que "el casco, la codera, la rodillera no es que evitan que te lastimes, sino que disminuyen la probabilidad de complicaciones o lesiones graves; pero no las usamos". Este comportamiento imprudente e individualista convierte a un simple medio de transporte en "un arma, en la cual no tan solo pongo en riesgo mi vida, sino también la de los que me acompañan".

El impacto colateral de estos severos siniestros resulta particularmente devastador al focalizarse en la población más joven de la sociedad, truncando proyectos de vida y generando un fuerte daño psicológico y económico a nivel familiar. La franja etaria más vulnerable inicia a los 15 años de edad, pero el pico máximo de accidentados en la provincia se concentra "entre los 25 a 30 años", una etapa donde los pacientes generalmente "no tienen ninguna comorbilidad, o sea, no son hipertensos, diabéticos, no tienen ninguna otra patología". Lamentablemente, la gravedad inusitada de las lesiones traumatológicas provoca secuelas neurológicas y motoras permanentes que alteran el curso natural de las familias. "A causa de esto puede cambiar drásticamente su vida y pasar a depender 100% de alguna persona para su cuidado", lamentó profundamente la directora sobre estas incapacidades evitables.

Ante este sombrío escenario estadístico que lamentablemente se ha naturalizado en la comunidad, el Ministerio de Salud provincial se encuentra reforzando sus múltiples estrategias de prevención primaria e intentando reeducar a la ciudadanía desde sus bases más tempranas. Para lograr este objetivo, el área de prevención trabaja de manera fuertemente articulada con el Ministerio de Educación y diversas organizaciones sociales civiles. "Toda la educación comienza desde la casa y considero que si desde chiquitos sabemos e interpretamos que esto está mal, consideramos que más adelante lo voy a pensar y lo voy a respetar", reflexionó Mohamed. A modo de conclusión sobre estas valiosas tareas conjuntas de intervención estatal, la doctora destacó un proyecto reciente enfocado en los infantes, afirmando que buscan constantemente "llevar este mensaje a los niños y que ellos lo traten de transmitir en sus hogares".