En medio de la desolación y el dolor que atraviesa Venezuela tras los devastadores terremotos de la semana pasada, un milagro devolvió la esperanza a los equipos de emergencia. Durante la madrugada de este martes, un niño de apenas tres años fue rescatado con vida luego de haber permanecido casi seis días atrapado bajo las ruinas de un edificio colapsado.
El impactante salvamento se produjo en el sector Los Corales, ubicado en el estado La Guaira, una de las regiones más severamente castigadas por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país el pasado miércoles. Según precisó el Ministerio de Comunicación venezolano, la compleja maniobra de extracción fue ejecutada con éxito por un contingente de rescatistas especializados provenientes de Jordania.
El hallazgo del menor, cuyo estado de salud general está siendo evaluado, fue recibido con profunda emoción en el terreno y representa una inyección de optimismo para las brigadas internacionales que trabajan a contrarreloj con maquinaria pesada y equipamiento tecnológico.
Esperanza en las ruinas: A pesar del tiempo transcurrido desde el desastre, el hallazgo demuestra que aún existen posibilidades de encontrar sobrevivientes en los bolsones de aire de las estructuras colapsadas.
Un balance oficial escalofriante
Pese a la luz de esperanza que trajo este rescate, las cifras globales del desastre natural continúan en ascenso y ya lo perfilan como uno de los más graves en la historia reciente de la nación caribeña.
De acuerdo con el último reporte emitido por las autoridades gubernamentales, el impacto de los terremotos ha dejado un saldo trágico:
Fallecidos: 1.943 víctimas fatales confirmadas.
Heridos: 10.571 personas registradas con lesiones de diversa consideración.
Las tareas de asistencia humanitaria, remoción de escombros y soporte médico continúan desplegándose de manera ininterrumpida en los epicentros de la catástrofe, con el apoyo de delegaciones de diversos países de América Latina y el mundo.
