16.07.26
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Vaca Muerta y el extractivismo: llega a Tucumán el documental "Qué perforado está mi valle"

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Tras dos años y medio de investigación, el film producido por la revista Crisis y el Observatorio Petrolero Sur pone en jaque el modelo de explotación de hidrocarburos no convencionales. La obra busca instalar el debate sobre el futuro energético del país y las consecuencias ambientales del fracking en zonas productivas de alto valor.
El documental “Qué perforado está mi valle” desembarcará en Tucumán el próximo sábado 18 de julio, a las 17:30, en la Sala Orestes Caviglia (Ente Cultural). La pieza audiovisual, que ya cuenta con cerca de 2.000 espectadores en sus presentaciones en vivo, se propone visibilizar los riesgos de la avanzada petrolera en Vaca Muerta. Según Martín Álvarez Mullally, uno de sus realizadores, la producción alerta sobre cómo la aceleración extractivista para la exportación pone en peligro tierras productivas de alta calidad. “Hoy, Vaca Muerta ha avanzado prácticamente sin ningún tipo de límite y eso hace que hoy esté en riesgo mucha de la zona productiva”, advirtió.

El film denuncia los impactos del fracking, una técnica de extracción controvertida y prohibida en diversos países debido a su alta agresividad ambiental. La metodología requiere un consumo masivo de agua y la inyección de químicos a presión que, según explica el equipo del documental, genera movimientos sísmicos y una acumulación insostenible de residuos petroleros. “Hoy están todas las tratadoras de residuos petroleros colapsadas y algunas ya en estado de abandono; hay tierras apropiadas y empetroladas que han quedado en un desastre ambiental”, sentenció el director del flim durante una entrevista con Prensa Multimedios.

Otro punto de quiebre en la investigación es la lógica de mercado bajo la que se gestiona la energía argentina. Los realizadores señalan que, a pesar de ser un país productor, la apuesta exportadora ha encarecido los costos internos. “Hoy, por estar ensamblados en la idea exportadora, tenemos precios internacionales en el mercado interno y somos el segundo país más caro de América Latina en combustibles. Si permitimos que se saqueen los recursos de manera acelerada, la energía va a ser un lujo de ricos”, alertó.

El documental no solo se limita a la denuncia, sino que invita a una reflexión profunda sobre el concepto de “transición energética”. Lejos de las soluciones mágicas centradas únicamente en cambiar la fuente de energía, el debate propuesto abarca una complejidad sistémica. “La transición energética no solo es salir de los fósiles y pasar a renovables, sino que requiere una mirada social, con voluntad política para proyectos que trasciendan los cuatro años y que sean en clave popular y descentralizada”, sostuvo Mullally.

Las proyecciones en Tucumán, Amaicha, Santa María y Cafayate contarán con la presencia de los realizadores, quienes buscan fomentar el debate tras cada función. La intención es que la ciudadanía se involucre en la discusión sobre qué modelo energético necesitamos para las próximas décadas, ante un avance extractivista que, aseguran, apenas tendrá una vida útil de quince a veinte años. El llamado es a la reflexión conjunta para que el acceso a la energía no se convierta en una exclusividad para pocos.

La agenda de presentaciones busca conectar el reclamo del norte patagónico con la realidad del interior argentino, sumando voces en cada escala. Para el equipo de revista Crisis y el Observatorio Petrolero Sur, esta es la tarea fundamental del film: poner en agenda temas que suelen quedar fuera del debate nacional. “La invitación es a compartir, debatir y reflexionar en conjunto qué energía queremos y para qué, porque la energía debe dejar de ser una mercancía para pasar a ser un derecho social”, concluyó su director.