A 14 días de la desaparición del docente jubilado Raúl Alfredo Moyano en el cerro Ñuñorco Grande, la incertidumbre y la angustia se mantienen entre sus seres queridos, quienes aguardan novedades mientras continúa el intenso operativo de búsqueda en la zona de El Mollar y Tafí del Valle. En este contexto, su pareja, Liliana Tunkiewiez, expresó su dolor y esperanza a través de un emotivo mensaje publicado en las redes sociales.
Moyano, de 59 años, fue visto por última vez el pasado lunes 12 de octubre, fecha en la que inició una caminata en solitario por el cerro. Durante las primeras horas de la travesía mantuvo contacto con su entorno y compartió imágenes del recorrido, una práctica habitual en sus salidas a la montaña. Sin embargo, las comunicaciones se interrumpieron tras un último intercambio de mensajes en el que advirtió que el camino estaba cerrado por la niebla y que iniciaba el descenso.
El mensaje de la familia
Conmovida por el paso de los días, Tunkiewiez recordó los años compartidos y los proyectos en común, pese a la distancia física que los separaba habitualmente: "Mi amor, ya 8 años compartiendo tu compañerismo, amistad, consejos a pesar de la distancia que vivíamos. Era como si estuvieses conmigo siempre, un mensaje, una llamada, una videollamada. 8 años intensos, muchos proyectos", escribió junto a una fotografía del docente.
La publicación cerró con un firme pedido de reencuentro: "Necesito y que sea así que sigamos cumpliendo muchos años más, tu familia, tu familia que ensamblaste, tus amistades; todos te estamos esperando".
Un operativo extremo en la alta montaña
Las labores de localización son llevadas adelante por un despliegue sin tregua que reúne a más de 100 personas, entre efectivos del Grupo C.E.R.O. de la Policía de Tucumán, la Fundación Cumbres Andinas, la Unidad Regional Oeste, Gendarmería Nacional, bomberos voluntarios de Monteros y Catamarca, baqueanos, enduristas y brigadas con canes especializados.
Las tareas se desarrollan en un escenario sumamente hostil marcado por lluvias, densa neblina, barro y bajas temperaturas en las cumbres. Para optimizar los tiempos de respuesta, los rescatistas instalaron un campamento avanzado a unos 3.100 metros de altura. Los rastrillajes se concentran principalmente en las laderas sur y sureste del Ñuñorco Grande, la Quebrada del Potrerillo, el paraje El Indio y la Quebrada de los Sosa, apoyados por el uso de tecnología de drones de Gendarmería.
Una de las pistas analizadas por los investigadores surgió a partir de una señal del teléfono celular del docente, la cual fue detectada por una antena en Los Sarmientos 48 horas después de su desaparición, un dato que permitió reorientar y ampliar el radio de búsqueda hacia los sectores meridionales del cerro mientras las patrullas continúan peinando cada rincón de la montaña.
