Miguel Acevedo recibió en el recinto de la Legislatura, junto al intendente de Banda del Río Salí, Gonzalo Monteros, a alumnos de sexto año del Colegio Privado Santa Rita, acompañados por sus docentes. Durante el encuentro, los estudiantes recibieron la noticia de que su libro “Memorias de lo inmóvil” fue declarado de interés legislativo, en reconocimiento a un proyecto educativo, literario y de investigación histórica.
La obra reúne relatos de ficción construidos a partir de investigaciones sobre la última dictadura cívico-militar argentina, las desapariciones forzadas y las huellas que aquel período dejó en la sociedad.
El proyecto busca promover la Memoria, la Verdad y la Justicia a través de la escritura y destacar el papel de las nuevas generaciones en la transmisión de la historia.
Además, los estudiantes participaron de la jornada “Conociendo el Poder Legislativo”, organizada por el Instituto de Capacitación Legislativa, en la que pudieron conocer el funcionamiento de la institución y el rol que cumple en la vida democrática.
Durante el encuentro, Acevedo felicitó a los jóvenes por el trabajo realizado y destacó el valor de involucrarse en la construcción de la memoria colectiva. “Hay muchísima gente en el mundo que transitará su vida sin haber escrito siquiera una página que quede en la historia. Ustedes, siendo tan jóvenes, ya pueden decir que han sido partícipes de eso y los felicito”, expresó.
El vicegobernador también hizo referencia a la importancia de conocer lo ocurrido durante la dictadura y preservar los sitios de memoria. En ese sentido, recordó que el edificio donde funcionó la Brigada de Investigaciones de la provincia es un espacio que está siendo restaurado para mantener viva la historia. “Ese sitio de memoria tiene que perdurar, no por la venganza ni por el odio, sino porque tenemos que aprender y saber que cuando digo ‘Nunca Más’, es para todos y todas”, sostuvo.
“Más allá de las muertes y de todo lo que ustedes investigaron, qué dolorosa era la vida cotidiana durante esa dictadura. Por eso celebro que se involucren, que conozcan la historia y que la plasmen en un libro”, señaló.
“Hay madres y abuelas que todavía no se reunieron ni con sus hijos ni con sus nietos, y los que esperan no saben ni dónde están. Por eso el trabajo de ustedes es muy valioso”, afirmó.
Por su parte, el intendente Gonzalo Monteros destacó el compromiso de los estudiantes y el aporte de la institución educativa. “Me genera mucho orgullo saber que nuestros jóvenes bandeños se involucran en volver a refrescar la memoria de los tucumanos y los argentinos”, manifestó.
Monteros explicó que los alumnos llegaron a la Legislatura para compartir con Acevedo el proceso de elaboración de la obra y contar cómo desarrollaron la propuesta narrativa. “Han utilizado el árbol como un testigo inmóvil para poder contar los distintos testimonios que fueron recogiendo en las visitas de investigación que tuvieron, tanto en la Escuela de Famaillá como en el Pozo de Vargas, además de los aportes de otros actores que pudieron dar testimonio de lo que pasó en aquella época”, detalló.
En ese sentido, valoró que el proyecto permita acercar la historia a las nuevas generaciones y agradeció la recepción institucional. “Quiero agradecerle nuevamente a Miguel por abrir las puertas del Poder Legislativo y recibir a nuestros chicos, que hoy son los jóvenes y los grandes protagonistas de la ciudad”, sostuvo.
En representación de los estudiantes, Benjamín Medina, alumno de sexto año, contó que la iniciativa nació a partir de una propuesta de la profesora de Lengua, Viviana Pérez, con el objetivo de dejar una huella en la historia del colegio, en el marco de los 50 años del golpe de Estado de 1976.
“Nos propuso crear historias cortas sobre la dictadura, con el árbol como testigo inmóvil. En el Pozo de Vargas vimos que cada vez que se reconoce un cuerpo se planta un árbol en memoria de esa persona. Nos pareció una idea muy buena para conmemorar y honrar esa memoria”, explicó.
El estudiante también valoró el acompañamiento institucional y sostuvo que nunca imaginaron que un proyecto escolar alcanzaría esa dimensión. “Está muy bueno que de parte del municipio y de la Legislatura se apoyen estos proyectos que impulsan a los jóvenes a pensar en cosas grandes”, expresó.
La docente Viviana Pérez explicó que la propuesta buscó vincular la escritura con la libertad de expresión y la construcción de la identidad colectiva. “Los chicos están acostumbrados a estudiar la dictadura militar a partir de libros, y no pasan más de eso. Me pareció importante que vivan la historia, porque no hay nada mejor que el aprendizaje sea a partir de lo vivido, de lo experimentado”, afirmó.
En ese recorrido, recordó especialmente las visitas a los sitios de memoria: “Cuando fueron a la Escuela de Famaillá me decían que la carga de energía del lugar era distinta. Cuando fueron al Pozo de Vargas fue una experiencia bastante fuerte para ellos, encontrarse con esos lugares y ver los árboles plantados en honor a cada uno de los desaparecidos fue muy impactante”.
Finalmente, la docente valoró el resultado alcanzado y el esfuerzo que implicó concretar la publicación. “Ellos no entendían la envergadura del proyecto hasta que tuvieron el libro en sus manos. Cuando lo tuvieron, explotaron de alegría al ver materializado algo que ellos mismos escribieron”, contó. Y concluyó: “El trabajo fue de ellos y no me voy a cansar de repetir el orgullo inmenso que siento por mis alumnos”./legislaturadetucuman.gob.ar
