Los trabajos insumirán un presupuesto total de $785.714 para El Indio, y de 357.140 para Aguas Chiquitas, correspondiendo al Ministerio Turismo de la Nación el 70% del aporte, y el 30% al Provincia.
“El Indio” fue construido por Enrique Prat Gay e instalado en 1943 en la ruta que lleva a Tafí del Valle. Desde aquel momento hasta la actualidad se convirtió en un ícono y parada obligatoria para lugareños y turistas.
El proyecto contempla transformar el lugar donde se ubica el monumento en un mirador privilegiado del camino hacia los valles, creando un espacio de recreo que permitirá a los turistas disfrutar del entorno natural de la zona. Allí el viajante podrá estacionar su vehículo y contemplar el paisaje. Para esto se prevé la construcción de barandas de seguridad, bancos, ornamentación alegórica a la cultura de los pueblos originarios y esculturas de árboles que perseguirán un propósito decorativo y a la vez funcional.
El proyecto plantea que los comerciantes y artesanos que se encuentran trabajando en el lugar no sean desplazados. Por el contrario, prevé el acondicionamiento de las casillas para generar una unidad estética con la obra. “Aquí existe una cuestión social y económica contemplada para lograr una solución integral, bajo la premisa de lograr un desarrollo turístico, económico y social armonioso”, explicó el presidente del Ente de Turismo de la provincia, Sebastián Giobellina.
Aguas Chiquitas, más accesible para los aventureros
Aguas Chiquitas es una reserva ubicada a tan sólo 27 kilómetros de San Miguel de Tucumán y forma parte del circuito de El Cadillal. El plan de obras persigue la puesta en valor del sendero que es utilizado para acceder a la primera de las tres majestuosas cascadas con un salto de agua de 44 metros de altura.
Este paso tiene una longitud de 3.5 kilómetros, que en su recorrido permite atravesar un Bosque Nativo de Transición o Selva Pedemontana, cuya característica principal es su densa y exuberante vegetación.
Los trabajos suponen una duración de dos meses tras su adjudicación y forma parte de un plan integral de “ecosendas”, que busca impulsar y consolidar el turismo activo. Se plantea una jerarquización del pórtico de acceso, cartelería y señalética, desbroce del sendero, perfilado del terreno, acondicionamiento del sendero en zonas de accesibilidad dificultada por su elevada pendiente y barandas para mejorar la seguridad.
La intervención supone la aprobación de la Dirección de Flora y Fauna, del Ministerio de Desarrollo Productivo de la provincia, y también la construcción con materiales naturales de la zona, como maderas propias del lugar para barandas y peldaños.
