05.05.26
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Advierten sobre la toxicidad del vapeo y el riesgo de nuevas adicciones en jóvenes

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La Dra. Ariela Tarcic, referente del Programa Provincial de Lucha Antitabáquica, desmitifica la inocuidad del cigarrillo electrónico. Tras la derogación de la normativa nacional de ANMAT, la especialista reafirma la vigencia de la ley tucumana y alerta sobre lesiones pulmonares agudas y daños cerebrales irreversibles en adolescentes.

La reciente derogación de la normativa nacional que prohibía la comercialización de vapers ha encendido las alarmas en el sector salud, aunque en Tucumán rige una ley pionera que restringe su uso. La Dra. Ariela Tarcic enfatiza que estos productos no son una alternativa segura para dejar de fumar, sino una nueva puerta de entrada a la dependencia. "El vaper, cigarrillo electrónico y las bolsitas de nicotina no son inocuos, son productos totalmente tóxicos que, al igual que el cigarrillo común, poseen componentes potencialmente cancerígenos", señaló la especialista Durante la entrevista, subrayando que la falsa sensación de seguridad es el principal riesgo para la población.

Contrario a la creencia popular de que el vapor es solo agua con saborizantes, los análisis químicos revelan una mezcla peligrosa de metales pesados, acroleína y nitrosaminas que afectan el sistema cardiovascular y sistémico. La doctora fue categórica al describir la composición de los líquidos: "No es solamente la nicotina el problema; tienen elementos como compuestos orgánicos volátiles que lesionan todo nuestro organismo'. Esta toxicidad no solo iguala al tabaco tradicional, sino que introduce peligros inmediatos, comparando el consumo de estas sustancias con "veneno diluido o veneno puro", ya que en ambos casos el resultado final es el daño letal a la salud del consumidor.

"El vaper no es un método para dejar de fumar; es igual o más tóxico que un cigarrillo común y está produciendo lesiones irreparables en nuestros jóvenes". El impacto en los menores de edad es una de las mayores preocupaciones, dado que el cerebro humano completa su desarrollo recién a los 25 años. El consumo temprano de estos dispositivos altera procesos críticos como la memoria y la concentración, además de estar vinculado a trastornos de ansiedad y depresión. 'Un niño que comienza con el vaper triplica las posibilidades de ser adicto al cigarrillo común en un futuro', advirtió Tarcic. Además, alertó sobre la aparición de EVALI, una lesión pulmonar aguda que puede llevar a jóvenes sanos directamente a un respirador en cuestión de días, a diferencia del daño crónico y lento del tabaco.

En el plano legal, la provincia de Tucumán mantiene una postura firme a través de la Ley 7575 y su reciente modificatoria, que equipara al cigarrillo electrónico con el tabaco industrializado. Ante la apertura del mercado nacional, la doctora aclaró que las normativas locales siguen vigentes para proteger a la comunidad del comercio libre de estos dispositivos. Asimismo, desestimó la moda del tabaco armado como una opción saludable: "No hay ninguna diferencia si es light, slim o armado; el impacto es el mismo". La combustión y los insecticidas utilizados en la producción de la hoja de tabaco mantienen el nivel de riesgo en niveles críticos.

Finalmente, la especialista recordó que la provincia cuenta con catorce servicios públicos gratuitos destinados a quienes deseen abandonar la adicción, ofreciendo tratamientos multidisciplinarios que incluyen apoyo psicológico y medicación. "Claro que se puede dejar de fumar; el que quiere puede, pero tiene que pedir ayuda', afirmó Tarcic, invitando a la población a utilizar los recursos del Hospital Virtual y los nodos de salud presenciales. Mientras la venta virtual y las modas desafían los controles sanitarios, la educación y la concientización social emergen como las herramientas más potentes para frenar esta tendencia que hoy afecta al 7.7% de los jóvenes.