La secretaria adjunta de la CTA Autónoma, Alejandra Muntaner, trazó un crudo diagnóstico sobre la situación laboral en Argentina frente a las políticas del actual gobierno nacional. En un contexto marcado por la profunda crisis económica y el avance de la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, la dirigente sindical advirtió sobre el "ataque feroz a todos los trabajadores y las trabajadoras de la Argentina". Muntaner cuestionó duramente el accionar del Ejecutivo, señalando que acuden a todas las herramientas legales porque "ya se hicieron compromisos en el medio con algunas empresas" para facilitar despidos sin pagar las correspondientes indemnizaciones.
El análisis de la referente gremial profundizó en el desmantelamiento de las funciones protectoras del Estado y su impacto directo en las clases populares de todo el territorio nacional. "Tenés un gobierno que lo que te plantea es destrozar la vida de todos los argentinos", sentenció Muntaner, ejemplificando con la desarticulación de programas vitales como el Remediar. La dirigente alertó que dejar sin cobertura a personas que sufren la escasez monetaria implica un riesgo fatal. Este dramático escenario empuja a las familias a la angustiante disyuntiva de tener que elegir "si vas a comer o si vas a pagar la luz", evidenciando la asfixia económica de la clase trabajadora.
Asimismo, Muntaner reflexionó sobre el complejo rol del sindicalismo en la actualidad y la desmovilización social producto del miedo y la precarización laboral extendida en el ámbito público y privado. Explicó que la vulneración constante de derechos ha calado hondo, instalando un mensaje individualista donde el empleado prefiere el perfil bajo ante el temor de perder su sustento, afirmando que "tienen miedo a ciertas represalias". Sin eludir la autocrítica, la líder de la CTA reconoció que el descrédito gremial también responde a dirigentes que "no dan el ejemplo", lo que genera desconfianza en las bases y dificulta la articulación de una resistencia masiva frente al ajuste.
A pesar de este complejo panorama sociopolítico, la dirigente sindical concluyó con un contundente llamado a la unidad y a la defensa activa de las conquistas históricas de la clase obrera argentina. "Nuestro país no se gestó con gente tibia, se gestó luchando por los derechos de las personas, el derecho a ser libre y a la soberanía", enfatizó Muntaner, instando a no bajar los brazos frente a la adversidad. En su mensaje final, reivindicó la necesidad de recuperar los espacios de participación democrática para transformar la realidad y garantizar que todos los trabajadores, tanto formales como informales, tengan "derecho a ser felices y a vivir dignamente de nuestro trabajo".