La tasas de desocupación fue de 11,7% al término del tercer trimestre del año, lo que representó un incremento de dos puntos porcentual respecto al 9,7% de igual período de 2019, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En tanto, la tasa de desocupación demandante fue de 8.1%, con una caída de 1,4 puntos respecto al 9,5% del tercer trimestre del año pasado; mientras que la no demandante trepó al 5,3%, al sumar dos puntos porcentual frente al 3,3% de una año atrás.
En el tercer trimestre de 2020, la tasa de actividad se ubicó en 42,3%; la tasa de empleo, en 37,4%; y la tasa de desocupación en 11,7%. A pesar de la flexibilización de las restricciones sobre las actividades y la circulación de las personas, en el tercer trimestre del año la pandemia por la COVID-19 continuó impactando sobre la dinámica del mercado de trabajo.
La tasa de actividad (TA), que mide la población económicamente activa (PEA) sobre el total de la población, alcanzó en el tercer trimestre del año el 42,3%. Aunque se mantuvo 4,9 puntos porcentuales (p.p.) por debajo de igual trimestre de 2019, la TA exhibió una suba de 4 p.p. frente al trimestre anterior, explicada fundamentalmente por un incremento en la cantidad de ocupados.
La recuperación de la población ocupada respecto del trimestre anterior fue mayor para los trabajadores por cuenta propia –que en el tercer trimestre representaron el 25%– y para los asalariados sin descuento jubilatorio.
De acuerdo con la rama de actividad de la ocupación principal, la recuperación fue mayor en los sectores que más cayeron en el segundo trimestre de 2020, destacándose Hoteles y restaurantes y Construcción.
Este último caso, sin embargo, se encuentra entre las actividades de mayor reducción del empleo con respecto a 2019, junto con Servicio doméstico y Otros servicios comunitarios, sociales y personales.
En cuanto a la intensidad de la ocupación, se observó un importante aumento de los subocupados, quienes trabajan menos de 35 horas semanales y están dispuestos a trabajar más horas. Su participación en el total de los ocupados pasó de 11% en el segundo trimestre a 15,2% en el tercero, contra 14,1% en el mismo período de 2019.
La proporción de asalariados sin descuento jubilatorio con relación al total de asalariados subió 4,9 p.p. comparada con el período anterior, aunque se ubicó 6,3 p.p. por debajo de igual trimestre de 2019.
Dentro del universo de la población ocupada, en el tercer trimestre se destacó que:
El número de personas que trabajó desde su vivienda alcanzó al 21,8%, lo cual registra un aumento de 15,9 p.p. respecto del mismo período de 2019.
Por otro lado, las personas que no pudieron concurrir por suspensiones, otras causas laborales y licencias alcanzaron al 10,4% de los ocupados, una reducción respecto al 21,1% del trimestre anterior, se mantiene por encima del valor del mismo trimestre de 2019 (3,3%).
Finalmente, la proporción de asalariados que utilizaron sus propias maquinarias/equipos para realizar su trabajo continuó en crecimiento y alcanzó el 16,1% de los ocupados; es decir, 13,3 p.p. mayor al mismo período de 2019 y 0,6 p.p. por encima del segundo trimestre del año.
