27.03.26
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"Con la democracia no se juega": H.I.J.O.S denuncia preocupante quiebre institucional

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Emiliano Salguero, referente de la agrupación H.I.J.O.S. en Córdoba, analizó el impacto de la última movilización del 24 de marzo en un contexto de hostilidad política. El dirigente advirtió sobre la "fragilidad institucional" causada por un Poder Judicial que permite el avance de discursos apologistas del terrorismo de Estado y la ralentización de los juicios de lesa humanidad en todo el país.
El 24 de marzo no fue solo una fecha conmemorativa, sino una respuesta contundente de la sociedad civil frente a las políticas negacionistas del Gobierno nacional. Emiliano Salguero destacó que la marcha, una de las más grandes en la historia de la provincia, funcionó como un límite ético ante los intentos de desmantelar el Estado de derecho. "Córdoba dejó un mensaje claro: con la democracia no se juega, con los derechos humanos y el Estado de derecho no se juega", sentenció el referente. La movilización culminó frente a los Tribunales Federales como un reclamo directo hacia la magistratura.

Para los organismos de derechos humanos, la actual gestión nacional utiliza recursos simbólicos y videos oficiales que constituyen una apología del delito y una afrenta a la memoria colectiva. Salguero criticó duramente la inacción de la Justicia Federal ante lo que considera un quiebre de los consensos básicos de la transición democrática argentina. "Estamos ante un nivel de fragilidad institucional causado no solo por el presidente, sino porque tenemos un Poder Judicial que lo permite", denunció. La crítica apunta a la naturalización de violencias económicas y sociales que hoy se imponen desde el Ejecutivo.

La defensa de los derechos humanos es planteada por H.I.J.O.S. no como una bandera sectorial o partidaria, sino como el fundamento mínimo para cualquier discusión política sobre el futuro del país. Salguero rechazó la idea de que estos valores pertenezcan a un solo grupo, instando a la sociedad a entenderlos como una garantía de convivencia pacífica. "Los derechos humanos son el piso para sentarnos a discutir qué país queremos, y no el techo como lo pretenden plantear hoy", explicó. Esta visión busca integrar a diversos sectores sociales que, incluso habiendo votado al oficialismo, defienden la democracia.

Uno de los puntos más críticos señalados en la entrevista es el "pacto de impunidad" que persiste entre los genocidas, quienes continúan ocultando información vital sobre el destino de los desaparecidos. Salguero remarcó que el silencio de los militares y la demora judicial en las causas de lesa humanidad representan una forma de tortura continuada para los familiares que aún buscan respuestas. "No podemos esperar 30 años más para saber dónde están; si los militares no lo dicen, la justicia tiene que actuar y no darles domiciliarias", reclamó con urgencia. El ocultamiento de datos sigue siendo un crimen activo.

A pesar del discurso oficial que busca "blanquear" delitos como la apropiación de menores, el referente de H.I.J.O.S. rescató la persistencia de la lucha que ha permitido hallazgos históricos en fosas clandestinas. Los restos identificados recientemente en las cercanías del ex centro de detención La Perla son una prueba irrefutable de la magnitud del horror que el negacionismo intenta minimizar hoy. "A pesar de que el Poder Judicial ralentiza los juicios, hemos identificado a 13 compañeros en una de las fosas más grandes de América del Sur", detalló Salguero. Estos descubrimientos humanizan una tragedia que el discurso estatal pretende desestimar.

Finalmente, el dirigente analizó que el modelo económico actual guarda similitudes con la destrucción del sistema productivo iniciada durante la última dictadura militar, afectando incluso a sectores que apoyaron al gobierno. La movilización popular se presenta entonces como una resistencia no solo por el pasado, sino por la defensa de los recursos naturales y el trabajo en el presente. "Milei va a pasar, lo que no va a pasar es nuestra vida, nuestra democracia y nuestra cotidianidad; eso es lo que tenemos que defender", concluyó. La memoria se consolida así como la herramienta principal contra la desesperanza.