El Sindicato de Jubilados de Tucumán se reunió con autoridades regionales del PAMI para establecer una mesa de diálogo permanente que agilice los reclamos del sector. Francisco Viecchio, referente de la organización, destacó que esta instancia busca resolver conflictos directos sin necesidad de movilizaciones constantes en las calles. Sin embargo, la preocupación central radica en el vaciamiento presupuestario que se percibe desde la administración central hacia las prestaciones médicas locales. Durante el encuentro se definieron lineamientos para canalizar quejas sobre la atención de especialistas y el acceso a insumos básicos. Los representantes gremiales advirtieron que la falta de recursos nacionales impacta severamente en la salud de los afiliados.
Uno de los puntos más críticos discutidos fue el incumplimiento del fallo judicial que garantiza la gratuidad de los medicamentos para los jubilados tucumanos. Según denunció Viecchio, a pesar de la existencia de una orden legal, muchos afiliados continúan enfrentando barreras económicas para acceder a sus tratamientos vitales. La organización instó a los damnificados a acercarse a la sede sindical para plantear cada caso de forma personalizada ante las autoridades. "Queremos que las cosas que se han aplicado, como el caso del juez que dictaminó que los remedios sean gratuitos, se cumplan", remarcó. La falta de normalización en el sistema de farmacias genera una incertidumbre constante en miles de familias de la provincia.
La dirigencia sindical fue contundente al analizar la política nacional, señalando una estrategia deliberada para erosionar la operatividad del organismo en todo el territorio. Viecchio expresó su desconfianza ante las directivas que llegan desde Buenos Aires, vinculándolas con un proceso de eliminación progresiva de las coberturas sociales esenciales. "El gran problema que tenemos es que el gobierno nacional está desfinanciando el PAMI con la idea inclusive de eliminarlo", sentenció el dirigente gremial. Esta situación se agrava con el desmantelamiento de áreas sensibles, como ocurrió previamente con la dirección de discapacidad. Los jubilados se enfocan ahora en resistir este ajuste que pone en jaque sus derechos.
Finalmente, se anunció que el próximo lunes comenzará una campaña de vacunación en las instalaciones del sindicato para facilitar el acceso a la inmunización. A pesar de este logro local, el retraso en la asignación de turnos para especialistas sigue siendo alarmante, con demoras que llegan incluso hasta noviembre. Las autoridades del PAMI se comprometieron a convocar nuevos profesionales médicos para paliar la falta de oferta y normalizar la atención en los policonsultorios. Viecchio concluyó que la vigilancia sobre estos compromisos será estricta, ya que la salud de los mayores no puede esperar. La comunidad se mantiene expectante ante cualquier intento de profundizar los recortes en las prestaciones básicas.