Llenar el changuito del supermercado con la canasta mensual básica de alimentos y bebidas exige actualmente un presupuesto neto de 911.023 pesos en las góndolas locales, según el último informe técnico publicado por la consultora Analytica. El relevamiento privado midió de manera directa los valores de los productos a través de las plataformas web de las principales cadenas de comercios minoristas del país, dejando en evidencia el peso asfixiante que tiene la comida en la estructura de gastos de los hogares.
Las variables técnicas analizadas por los especialistas aclaran que los datos recolectados funcionan como una referencia neta para evaluar el impacto real de la inflación en los ingresos familiares, por lo que no contemplan los descuentos especiales, las promociones de fin de semana ni las compras mayoristas. Los analistas concluyeron que la fuerte disparidad de precios entre las regiones responde de manera directa al impacto de los costos de transporte logístico, las estructuras tributarias locales y la disponibilidad de stock regional, factores que absorben una porción cada vez más significativa de los salarios.
La Patagonia lidera el ranking nacional con los costos más altos
El estudio estadístico determinó que las provincias del sur argentino concentran por lejos el costo de vida más elevado de la República Argentina, empujadas por las enormes distancias de traslado y el costo de los fletes:
Santa Cruz a la cabeza: Encabeza el ranking nacional de carestía con un gasto mensual de 1.013.092 pesos para cubrir exactamente el mismo changuito alimentario.
El pelotón del sur: Detrás aparecen Chubut con un costo medido de 1.001.181 pesos, Río Negro con 994.315 pesos, Tierra del Fuego con 981.913 pesos y Neuquén con 939.213 pesos.
La brecha de costos entre una góndola ubicada en San Miguel de Tucumán y una de Río Gallegos supera los 102.000 pesos de diferencia por los mismos productos básicos.
El Conurbano y el centro del país registran los valores más bajos
En la otra vereda de las planillas de Analytica, las especificaciones técnicas exponen que las zonas más accesibles para abastecerse se encuentran concentradas en la región central del mapa nacional, debido a la cercanía con los principales centros de producción y distribución mayorista:
Buenos Aires: El conurbano bonaerense registró el costo más bajo de todo el territorio nacional, demandando un presupuesto total de 886.730 pesos.
Interior central: Santa Fe y La Rioja ocuparon los siguientes casilleros de la tabla de posiciones con gastos medidos de 886.758 pesos y 887.125 pesos de forma respectiva.
Capital Federal: Por su parte, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) promedió una planilla de 889.818 pesos mensuales para la canasta analizada, manteniéndose por debajo de la media tucumana.
