Por el caso hay dos personas privados de su libertad: Felipe Sosa, de 50 años, quien fue detenido el viernes 16 de enero pasado en Pilar, provincia de Buenos Aires, y se encuentra imputado como autor del homicidio de Erika, con prisión preventiva por seis meses; y Justina Gordillo, de 48 años, quien este martes fue acusada del delito de encubrimiento doblemente agravado, por favorecimiento personal y por su condición de empleada judicial, quedando con medidas de coerción de máxima intensidad por tres meses.
“Entre las últimas novedades del caso en el día de ayer (martes 3 de febrero) se realizó una audiencia multipropósito en contra de la imputada Gordillo, en la que el juez interviniente hizo lugar a todas nuestras solicitudes y se le impuso la prisión preventiva por el plazo de tres meses, todo esto en función al cúmulo de evidencias que están colectadas hasta el momento, tras la teoría del caso de este Ministerio Fiscal. Se trata de la segunda persona que se encuentra detenida con prisión preventiva a raíz de esta investigación que comenzó en el mes de enero con un excelente trabajo de parte de los fiscales Carmen Reuter, Carlos Picón y Marcelo Leguizamón”, admitió el fiscal Gallo.
El representante del Ministerio Público Fiscal (MPF), destacó las tareas llevadas a cabo hasta el momento: “Hay un trabajo muy importante que se está haciendo tanto por parte del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), como de la Policía. Están puestos todos los recursos técnicos, científicos y humanos en el trabajo en esta investigación, que es compleja. El principal propósito de esta tarea mancomunada que estamos haciendo es ir a fondo sobre todas las líneas investigativas y descubrir en profundidad qué ha sucedido, y principalmente quienes han sido todas las personas que han tenido una intervención penal en este hecho tan grave y que en consecuencia reciban la sanción que corresponde”.
En el mismo sentido, agregó: “En la actualidad se están desarrollando un gran número de medidas de diversa índole. Hay tanto trabajo de campo como pericial que realizan el ECIF y la Policía. Hay una serie de medidas científicas que actualmente también se encuentran en curso, a las que les estamos dando la máxima celeridad que el caso amerita. A medida que vayamos avanzando en la investigación van a continuar las detenciones contra los responsables de este hecho”.
Bajo investigación
Según la hipótesis fiscal, entre la madrugada del 7 de enero (alrededor de las 03:12) y la mañana del 8 de enero de 2026, en Yerba Buena, Sosa dio muerte a Álvarez mediante violencia física directa, extrema y precisa, provocándole múltiples traumatismos cráneo–faciales y cervicales.
Tras el crimen, habría embolsado el cuerpo en tres bolsas de consorcio, encintadas y atadas con sogas con nudos especiales, para luego trasladarlo en un vehículo hasta un descampado utilizado como basural en El Manantial Sur, donde fue hallado el 8 de enero cerca de las 16:00.
El informe preliminar de autopsia determinó como causa de muerte traumatismo cráneo facial y cervical, con luxación témpora mandibular, hematomas múltiples y lesiones cervicales, compatibles con un mecanismo de violencia ejercido por un tercero./MPF
