El Dr. Alberto Toro, especialista en Derecho Laboral, en una entrevista brindada al programa Rompiendo el Algoritmo cuestionó duramente la metodología detrás de la reforma, señalando la falta de consenso como un error fundamental. Para el experto, imponer cambios tan profundos de manera acelerada y sin un debate transversal genera una alarmante inseguridad jurídica. Según su análisis, una norma de tal magnitud, que atraviesa la vida de todos los ciudadanos, debería haber buscado acuerdos sólidos entre los distintos sectores. Sin estos cimientos, Toro advierte que la ley será objeto de constantes planteos judiciales que terminarán por imposibilitar su aplicación efectiva.
Uno de los aspectos más negativos destacados por el abogado es la restricción sistemática de los derechos colectivos y la actividad sindical. Toro señala que la reforma intenta declarar casi cualquier actividad como "servicio esencial" con el único fin de limitar el derecho a huelga y la protesta social. Además, criticó la prohibición de realizar asambleas en horario de trabajo y la persecución a delegados, lo que desvirtúa la naturaleza de la representación obrera. Esta intromisión en la vida sindical busca, según sus palabras, cercenar la capacidad de los trabajadores para aglutinarse y defender sus conquistas.
En cuanto a la negociación colectiva, el especialista alertó sobre el fin de la "ultraactividad", lo que obligaría a renegociar convenios históricos desde cero si estos llegaran a vencer. La reforma promueve convenios por empresa en lugar de por actividad, lo cual debilita la fuerza de negociación de los empleados en firmas pequeñas. Toro explica que a menor cantidad de trabajadores, menor es la capacidad de imponer condiciones satisfactorias frente al empleador. Este escenario fragmenta el mercado laboral y permite que los derechos básicos varíen arbitrariamente entre una empresa y otra.
Respecto a las indemnizaciones, Toro fue tajante al denunciar una reducción drástica en la base de cálculo, excluyendo rubros como el aguinaldo, las vacaciones y los premios anuales. Esta medida, sumada a la creación del "Fondo de Cese", despoja al despido de su carácter sancionatorio para convertirlo en una opción económica y sencilla para la patronal. Al facilitar y abaratar la ruptura del vínculo laboral, se rompe la lógica protectora de la ley argentina. Según el doctor, el resultado no será la creación de más empleo, sino una mayor facilidad para despedir de manera arbitraria.
Otro punto de alarma reside en la aplicación de la norma a los contratos vigentes, lo que el especialista califica como una "trampa" legal para quienes ya están trabajando. Toro aclara que el derecho a la indemnización nace al momento del despido; por lo tanto, si la ley se sanciona hoy, afectará a trabajadores con décadas de antigüedad.
Finalmente, el especialista analizó la regresividad de la reforma, señalando que viola el principio internacional de no regresión en materia de derechos sociales. La posibilidad de pagar salarios con conceptos "no remunerativos" que no generan derechos adquiridos es, para el letrado, una maniobra que desinfla las futuras jubilaciones. Al percibir un sueldo que no aporta plenamente a la seguridad social, el trabajador se verá perjudicado tanto en su retiro como en el cálculo de sus futuras liquidaciones. En conclusión, el especialista define la norma como un retroceso que prioriza el interés empresarial sobre la estabilidad del trabajador.
