En una audiencia que tuvo como objeto una solicitud de prórroga de la prisión preventiva en contra del acusado, la Fiscalía manifestó que ya presentó el requerimiento de apertura a juicio. En las próximas semanas se llevará a cabo la audiencia de control de la acusación y admisibilidad de la prueba, etapa procesal previa a la realización del debate oral y público. La pretensión punitiva del Ministerio Fiscal en el debate será la de prisión perpetua.
Oscar Alberto Rocha, de 34 años, se encuentra imputado por el crimen de Gabriela Mercedes Arroyo, 25 años, ocurrido el 2 de marzo de 2025 en La Costanera. El caso es investigado por la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I, a cargo de Pedro Gallo, quien fue representado en esta oportunidad por el auxiliar de fiscal Lucas Maggio. Rocha está acusado por el delito calificado como homicidio agravado por el vínculo y por femicidio, en calidad de autor.
Este martes, el Ministerio Fiscal pidió que se extiendan las medidas de coerción en contra de Rocha por dos meses más. “La víctima fue atacada con una violencia inusitada por parte de quien era su pareja. Consideramos que dos meses más de prisión preventiva será tiempo suficiente para poder pasar a la siguiente etapa”, indicó el investigador del MPF. Por su parte, el juez que intervino en la audiencia hizo lugar a la solicitud de la acusación pública.
Los detalles del caso
El 2 de marzo de 2025, a las 09.30 horas aproximadamente, en circunstancias en que Rocha conducía una motocicleta Corven Energy, llevando de acompañante a su pareja Arroyo, fue que al llegar a la intersección de calles Raúl Colombres y calle Principal (San Miguel de Tucumán) ambos cayeron al suelo, momento en que el acusado se levantó y empezó a zamarrear y propinarle cachetazos a la mujer mientras la insultaba. Tras ello, el sujeto logró subir a la víctima en la moto con ayuda de un transeúnte y continuó la marcha.
Al llegar a la intersección de avenida Circunvalación y calle Blas Parera, Rocha, con el claro propósito de ocasionarle la muerte, le propinó un codazo, haciéndola caer del rodado. En ese momento, descendió y comenzó a zamarrearla, a pegar trompadas, tomándola del cabello y a golpear con fuerza en reiteradas oportunidades la cabeza de su pareja contra el suelo, provocándole un traumatismo encéfalo craneano con fractura en la bóveda craneana, por lo que finalmente falleció producto de dichas lesiones.
